El fútbol español intenta adaptarse a los nuevos tiempos con la misma celeridad con que estos cambian. La última novedad que podría introducirse en nuestro deporte rey es la inclusión de anuncios publicitarios en las retransmisiones televisivas durante las interrupciones del juego. Es decir que cada vez que se produzca una falta, una expulsión, la lesión de algún futbolista o cualquier otro parón habitual en un encuentro, el telespectador correrá el peligro de verse bombardeado con mensajes publicitarios.
Ésta es al menos la posibilidad que se contempla en el anteproyecto de la ley general de la comunicación audiovisual que se encuentra en fase de elaboración. La gran novedad sería la aparición de anuncios en pleno partido de fútbol. En otras modalidades deportivas, como el basket o la F1, ya es habitual ver cómo se interrumpe la retransmisión en directo del acontecimiento para que los anunciantes puedan ofrecer sus productos al telespectador.
En el caso del basket, aprovechando los tiempos muertos solicitados por los respectivos entrenadores y en el de la F1, en cualquier momento de la carrera. En este caso, sin embargo, se ofrece el sistema de una doble pantalla, a través de la cual los aficionados pueden seguir las incidencias de la carrera mientras dura la interrupción de la publicidad en sus aparatos.
España, en este caso, no sería pionera. En Europa hay otros países en los que se aplica esta fórmula, entre ellos Italia. Eso sí, en el anteproyecto que está en fase de elaboración por parte del Gobierno se incluye un artículo en el que se destaca que las interrupciones serán posibles "siempre que permitan seguir el desarrollo del acontecimiento". O lo que es lo mismo, se impondría el sistema utilizado en la F1, el de la doble pantalla.
A falta de conocer el redactado final del texto legislativo, resultará curioso seguir su aplicación por los canales propietarios y explotadores de los derechos televisivos de los clubs. La retransmisión de un Barça-R. Madrid, por ejemplo, supondría un caramelo tan apetecible para los anunciantes que el choque podría convertirse en un carrusel de anuncios que podrían derivar las evoluciones de los cracks de uno y otro equipo a un segundo plano.