0-1. ‘San’ Palop tumba al mejor equipo del mundo
El mejor jugador del mundo, Messi, 'hindido' por el Sevilla.
Tras los últimos varapalos sufridos en casa, la parroquia nervionense
se acercó al Sánchez Pizjuán con la duda de saber que Sevilla se
encontraría en la vuelta de octavos de Copa ante el Barcelona. Y la
verdad, es que los valientes que desafiaron a la lluvia se llevaron una
grata sorpresa.
Lejos de la desidia y la falta de ritmo de anteriores encuentros, el
Sevilla salió mordiendo, luchando y atacando. Tanto es así, que los
hombres de Jiménez sólo tardaron dos minutos en rozar el gol. Centro
botado por Renato al primer palo, que Romaric cabecea, y ante el que
Pinto despeja como buenamente puede. Esa primera llegada podría haber
quedado en una anécdota si no fuese porque al asedio no cedió. Así,
pocos minutos después era Negredo quien tenía la suya al cabecear un
envió de Adriano, su remate se marchó alto. Tal era el domino
sevillista, que los Xavi, Iniesta o Messi quedaros reducidos durante
media hora a jugadores del montón.
Manita al Barça
Las quejas de los equipos de la media tabla no suelen surtir
efecto, pero cuando es todo un Barcelona el que lo la lía… la cosa
cambia. Pinto intenta marcharse de Negredo, fallando estrepitosamente,
y regalando el balón a Navas, quien marca sin problema alguno; sin
embargo, el colegiado, alguien que se supone imparcial, se inventa una
falta sobre Pinto cuando el balón ya entraba. Los árbitros son humanos
sí, y con razón, hacen lo que quieren.
Pudo ser peor para el Sevilla, ya que pese al pobre juego de los
blaugranas, éstos pudieron ponerse injustamente por delante a la media
hora de juego, coincidiendo con la aparición de Messi. Jugada que
inicia la ‘pulga’ por banda derecha, plantándose en la frontal, y
metiendo un gran centro para que Ibrahimovic resuelva fatal, y la mande
a saque de banda cuando estaba a dos metros de Palop. Esa jugada animó
a un Barcelona que sólo tardó un minuto más en volver a tener el gol
con un disparo desde la frontal de Messi que el arquero sevillista
manda a corner con dificultades.
Poco más hubo en una primera mitad en la que el Sevilla mereció
marcharse por delante, y en la que el colegiado se puso la elástica
blaugrana para hacer todo el trabajo que no hicieron los de corto.
San PalopCon el agua al cuello, el Barcelona salió
tras el paso por vestuarios con otra predisposición, tocando el balón y
encerrando al Sevilla en su campo; sin embargo, los catalanes no
contaban con ese elemento salvador, llamado Palop. Falta lanzada por
Messi desde la frontal, que Ibrahimovic cabecea libre de marca, para
que, cuando el respetable se temía lo peor, apareciese volando San
Palop para mandarla a córner.
La respuesta del Sevilla al aviso blaugrana no pudo ser más
contundente, ya que llegó en forma de gol; es sí, gol que el trencilla
de turno volvió a echar por tierra señalando un fuera de juego
inexistente cuando Jesús Navas, que había salido desde posición legal,
ya había batido a Pinto en su salida. Tras estas dos ocasiones el
encuentro ganó en intensidad, convirtiéndose en un toma y daca en el
que el Barça tuvo las mejores ocasiones. Primero fue Konko el que salvó
bajo palos el remate de Iniesta, y poco después, de nuevo Palop, el que
evitaba el 0-1 en sendos remates de Messi y Busquets.
Tifón azulgrana
Renato avisó antes del partido que si se echaban atrás el
Barcelona acabaría remontando, y la verdad es que con el asedio
blaugrana, el conjunto nervionense acabó por dar dos pasos atrás; algo
que aprovecharon los de la Ciudad Condal para terminar de poner cerco a
la meta defendida por un Palop que salvó muchos goles, pero que nada
pudo hacer cuando Xavi se encontró con un rechace en la frontal,
disparando de manera inapelable junto a la cepa del su palo izquierdo.
El gol dio paso a un aluvión de ocasiones de los hombres de Guardiola,
ante las que sólo el desacierto, los postes, y un Palop que fue el
mejor de los suyos, evitaron que terminase con el segundo tanto de los
visitantes antes de la media hora de la segunda mitad.
Cuando peor estaban las cosas para los de Manolo Jiménez, éstos
demostraron ser un equipo adulto y con tablas. Lejos de ser presa de
los nervios, por otra parte lógicos en una situación así, el Sevilla
tiró de oficio y experiencia para cortar la sangría de oportunidades
blaugranas, y vivir los últimos minutos del encuentro con cierta
tranquilidad.
Al final, derrota dulce para un conjunto nervionense que sigue con
paso firme en la Copa del Rey, y que se convierte en el principal
favorito para alzarse con el título que se decidirá el próximo 26 de
mayo. Ahora, a pensar en la Liga, donde volverán a verse las caras,
este próximo sábado, en el Camp Nou.
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