"LA COPA ESTÁ AQUÍ, ¿QUIÉN ES EL GRANDE?", LA AFICIÓN RESPONDIÓ EN
LAS CALLES, "SOÑANDO ETERNAMENTE"Miles de sevillistas acompañaron al equipo en su trayecto desde
el estadio a la Catedral y el Ayuntamiento, que duró casi cuatro horas
A las siete de
la tarde estaba prevista la salida del autobús descapotable del Sevilla
FC, con los campeones y el Consejo de Administración en pleno hacia el
corazón de la ciudad... Ese recorrido en condiciones normales se haría
en poco más de quince minutos desde Nervión. Pero las condiciones,
obviamente, no eran normales, porque miles de aficionados colapsaron la
Calle Sevilla FC, llevando el vehículo en volandas hasta su salida a
Eduardo Dato, donde apenas lograba avanzar. Basta decir que a las ocho
de la tarde los campeones aún no habían cruzado el Puente de San
Bernardo. 'Soñaremos eternamente', era el lema que llevaban los
jugadores en las camisetas que lucían y también el del autobús... Y lo
que ellos mismos veían, sin duda, era un verdadero sueño, un sueño real,
un real sueño en mayúsculas.

Pero lo mejor
llegaría con la llegada del equipo a la Puerta de Jerez. La plaza de
las fiestas sevillistas por excelencia se encontraba absolutamente
colapsada. Los sevillistas le cantaron a la mítica fuente y siguieron
acompañando por la Avenida Constitución hasta realizar la primera parada
en la Catedral, desatando la lógica pasión de los futbolistas, muchos
de ellos con sombreros en sus cabezas, que participaban en todos los
cánticos que se coreaban desde las calles. En la misma el arzobispo Juan
José Asenjo les esperaba, concretamente en la Puerta de San Miguel, con
los brazos abiertos, repleto de felicidad, por comprobar la felicidad
que reinaba en las principales arterias de Sevilla. En su alocución se
mostró muy cariñoso y, pese a ser seguidor colchonero, reconoció que sus
más íntimos ya le habían dicho antes de la final que la Copa pasaría a
visitar la Virgen de los Reyes, como así fue. Asimismo, en la Catedral
se rezó una salve y no faltó la tradicional ofrenda de nardos.

De ahí los
expedicionarios se trasladaron al ayuntamiento. En la Plaza Nueva, algo
novedoso pues siempre había esperado la afición hasta ahora en la Plaza
de San Francisco, esperaban más de 15.000 sevillistas que no dejaban un
solo espacio a la vista. Ahí fue donde se vio el verdadero espectáculo.
El presidente José María del Nido agarró el micro y puso Sevilla patas
arriba: "Había quien dudaba de la grandeza del Sevilla FC. ¡Aquí está la
Copa! ¿Quién es el grande? ¡Qué grande eres Sevilla!"

No se quedó
ahí, ni mucho menos: "Somos el mejor equipo del Sur de España,
reivindicamos la grandeza del Sevilla FC. Ésta ha sido la Copa del
sombrero, sombrerazo a la afición del Sevilla. Nos pusieron la Copa a
más de 1.000 kilómetros y nos ha dado igual. Los sevillistas sois
grandes, ¡qué grandes sois sevillistas!"Después del presidente
intervino Monchi

, que tuvo un
conmovedor recuerdo para Antonio Puerta y Sergio Sánchez, del que
comentó su operación, mientras los hinchas clamaban por su condición de
León de San Fernando. Palop fue el siguiente. El valenciano la levantó
con fuerza y prometió más en breve, como también hizo Navas. Capel
recordó dónde estaba la Copa, ante el delirio del respetable, que no
cesaba de botar. El delegado Cristóbal Soria sacó un manojo de llaves y
entonó junto a miles de gargantas la clásica marcha de Los
Campanilleros. El show lo cerró Zokora. Kanouté pidió una ovación para
el marfileño y éste se creció y comenzó a gritar su nombre y a practicar
español entonando con todas sus fuerzas el clásico "viva el Sevilla".Fue
el epílogo a una travesía hacia el centro que duró prácticamente cuatro
horas, en las que se evidenció el sentir de una ciudad que vibra por
los éxitos de su equipo, satisfecha y orgullosa de ver cómo el equipo de
Nervión hace grande a Sevilla y pasea las siete letras de la capital de
Andalucía con un lustre sin par a nivel nacional e internacional, jamás
visto nunca en la historia moderna de la ciudad.
http://www.sevillafc.es