Es que ¿sabes lo que pasa?...
Como todo sevillista, en el momento en el que fichamos a Negredo nos hicieron chirivitas los ojos de pensar en que por fin íbamos a tener un delantero de calidad, un killer del área, un goleador nato, al menos todo esto fue lo que demostró en el humilde Almería y que no sé por qué razón en el Sevilla no lo está haciendo.
Quizás no está teniendo suerte.
Quizás no sea tan bueno como pensábamos, lo cual me niego en rotundo a pensarlo aunque una y otra vez lo vea pifiarla sin remedio, pero me niego a pensar que su fútbol se quedó en el estadio de Los Juegos del Mediterráneo.
Me encantaría de veras que despertara, que volviera a ser ese delantero temido y respetado por todos los contrarios, más por nuestro bien que por el suyo propio, porque ya se sabe que su bien va a acompañado de lenguas sueltas y deseos de marcharse como ocurre con todos los futbolistas sea cual sea su sentimiento.
Si ahora que parece hacerlo bien últimamente, no termina de coger la confianza necesaria pues apaga y vámonos.