Sevilla FC.-VS-Borussia Dortmund
Por fin...una alegría La falta de confianza inculcada a base de palos por parte de nuestro equipo en los últimos partidos disputados me invitaba a hacer una crónica pesimista y muy crítica en los comienzos de este partido, cuando los alemanes, sabedores de lo que tenían que hacer, encarrilaban la eliminatoria a los cuatro minutos con el gol de Kasawa.
Mal se presentaba la noche. Muy mal.
Estos alemanes, muy buenos por cierto, sabían que sólo la victoria les ponía en la siguiente ronda europea y no dudaron en demostrar el porqué se encuentran como líderes en solitario en la Bundesliga.
El único fallo teutón fue, ha sido, subestimar el mal momento de nuestro equipo. No contaron con que a este equipo dolido y falto de confianza aun le quedan resquicios de lo que antaño fue y eso se tenía que dejar ver tarde o temprano aunque ni por asomo nos parezcamos al Sevilla grande de los títulos y el buen juego.
Como digo, tenía que llegar el punto de reflexión que nos hacía falta y que mejor momento que este para sacar garra, poderío y buen juego por momentos para en el 31´ aprovechar un rechace y en el 34´bordar una jugada con remate final de la pantera de Malí (esperemos no sea nada la lesión de Kanouté). No imagino otra debacle achacada a la falta de nuestro mejor futbolista como ha ocurrido con las lesiones de Navas y Luis Fabiano.
La segunda parte nos deja un empate pronto y a sufrir, sobre todo en una salida de Andrés Palop en la que el guardameta quiso poner el suspense en todos los corazones. Poco más, salvo la lesión de Perotti, la vuelta de Fazio - muy bien el argentino el tiempo que ha estado en el partido- y sobre todo la cabeza fria de nuestro equipo para saber desesperar a los teutones y aguantar el resultado.
Un respiro a los nervios y a esperar que nos depara el sorteo antes de viajar a Chamartín para intentar rubricar la mejora aunque sea en buen juego, ya que pedir peras al olmo es harto difícil.