Marc Valiente está feliz. Es cierto que el
Sevilla Atlético no termina de carburar y que el primer equipo tropezó
de forma inesperada en la última jornada del año, pero más todavía que
parece que por fin comienza a consolidarse como jugador de Primera. El
catalán disfrutará de unas merecidas vacaciones de Navidad y sobre todo
cargará las pilas para el duro mes de enero que se avecina, en el que
se espera que su concorsu, tanto de central como de mediocentro, debido
a las muchas bajas que hay en esa demarcación con la Copa de África,
sea importante para la buena marcha dele quipo. Valiente tomó
una decisión arriesgada el pasado verano, cuando decidió quedarse en el
filial pese al descenso a Segunda B. Formado en el Barça, llegó a ser
capitán del filial blaugrana y hombre de confianza de Pep Guardiola
cuando éste dirigía al segundo conjunto azulgrana, en Tercera División.
Marc, que siempre destacó por su buen trato de balón, a la que unía
mucha contundencia, forma parte de una brillante generación de
futbolistas que abanderan Cesc Fábregas y Gerard Piqué, de hecho con
este último formó una gran pareja, también en la selección sub 20.Sin
embargo, a Marc el momento le ha llegado más tarde que a sus brillantes
compañeros, aunque ni mucho menos se ha amilanado. El catalán cumplió
con creces en Tenerife y le tocó la patata caliente de El Molinón,
mostrando una contundencia excepcional, pese a que jugó sin
calentamiento precio y con una tarjeta amarilla más de una hora. Sin
duda, parece que con esa gran actuación, en la que transmitió el oficio
de los grandes veteranos, pese a sus escasos 22 años de edad, parece
haberse ganado la confianza de Manolo Jiménez. Estamos pues, ante un
nuevo producto del filial, que parece que otro año más va a surtir al
primer equipo de jugadores importantes. Para el que todavía no conozca
su lado más personal, ilustramos esta noticia con un magnífico video
del programa Sueños de Nervión, de SFC TV, que dirige Germán Mora, en
el que el de Granollers saca a relucir su faceta más humana.