Ley Beckham, ¿es buena la reforma? 
No
hace mucho, al conocerse la intención del Gobierno de modificar el
artículo 93 de la Ley 35/2006, más conocido como Ley Beckham, el mundo
del fútbol quedó convulsionado llegándose al extremo de plantear, por
parte de la LFP, una huelga general en el mundo del fútbol.Esta
Ley permite a los trabajadores extranjeros tributar a un tipo inferior
al que lo hacen los nacionales. La intención de esta Ley era permitir a
las empresas españolas contratar a personal cualificado de otros países
ahorrándose una parte importante de su sueldo, que correría a cargo del
Estado. Se hizo para atraer cerebros científicos a las empresas
españolas, cosa que aprovecharon los clubes de fútbol para traer a
grandes futbolistas.Con su modificación, el Gobierno pretende
que los profesionales que se desplacen a España temporalmente y que
tengan unos ingresos superiores a 600.000 euros anuales tributen el 43
por ciento en lugar del 24 por ciento actual. Una situación que
afectaría a los contratos firmados a partir del 1 de enero de 2010 pero
que en ningún caso sería retroactiva.Al conocerse la noticia,
muchas de las personas que desconocían el contenido de esta ley,
pusieron el grito en el cielo al saber que personas que desarrollan la
misma actividad, están tributando de forma diferente en función de su
condición de nacional o extranjero.A primera vista, desde un
punto de vista ético, lo más lógico sería dar por buena la reforma,
buscando siempre la igualdad entre personas que realizan el mismo
trabajo, eliminando así posibles discriminaciones en función de la
nacionalidad, pero viendo la reforma desde el punto de vista de los
clubes, es comprensible su rechazo.Según explicó el otro día el
presidente del R.Madrid en una entrevista en la cadena Cuatro, en el
momento de firmar a un nuevo jugador, el club interesado negocia el
sueldo de éste en función del sueldo neto, dejando a una lado las
tributaciones que el jugador debería pagar al fisco. Dicho de otra
forma, el jugador negocia su salario con el club, dando por hecho que
los gastos por impuestos correrán a cargo del equipo.Ese es el
principal motivo por que el ningún jugador ha alzado la voz contra esta
reforma y por contra sí lo han hecho la mayoría de representantes de
los diferentes clubes.Viéndolo de este modo, lo más normal
seguiría siendo que todos los trabajadores tributasen igual, pero al
pensar, en mi caso en sevillista, la reforma no hace si no incrementar
los gastos de fichas y fichajes a nuestro club y, en consecuencia, laComo
mínimo, si tenemos en cuenta que las fichas más altas son también las
que más impuestos pagan, podemos decir que esta reforma afectará a
todos por igual y no beneficiará a nadie en especial.Además, la
posibilidad de que un jugador se decante por otra Liga en detrimento de
la española por motivos tributarios queda algo atenuada viendo los
sistemas tributarios de las grandes ligas europeas:
Alemania.
El país donde más pagan los futbolistas. Los jugadores y deportistas
extranjeros tributan lo mismo que el resto de los alemanes, un 45%.
Inglaterra.La
Ley aplica un 40% pero se ha venido anunciando una subida de hasta el
50%.La ventaja que tiene es que los días que el jugador trabaje fuera
del país no tributa.
Francia.Ahora mismo tributan
un 40% aunque están exentos de algunos pagos como casa o colegios. El
Gobierno está estudiando eliminar las desgravaciones con derechos de
imagen.
Italia. Sucede lo mismo que en Alemania, las rentas tributan sin excepción alguna aunque lo hacen a un 43%.Así
pues se entiende en cierta manera que los clubes no estén de acuerdo
con la reforma y pidan que la ley permanezca como está, pero también es
comprensible que en épocas de vacas flacas, el Gobierno intente
aumentar sus ingresos a través de los impuestos de aquellos que más
ganan.www.sevillistaenbarcelona.com