EL NÚMERO 1 GANA SU SEGUNDO WIMBLEDON Y OCTAVO
GRAND SLAM CON SOLO 24 AÑOS
Nadal amplía su leyenda en 'La Catedral'
- Lleva 14 victorias consecutivas en Wimbledon, con dós títulos en su
haber (2008 y 2010) · Tras su triunfo en Londres, pasará unos días de
descanso en Manacor, donde será tratado de sus rodillas · El US Open,
único Grand Slam que le queda por conquistar.

Rafa Nadal se proclamó campeón de Wimbledon tras derrotar en la final
a Tomas Berdych. El español, que ratifica de la mejor forma posible su
condición de número 1 del mundo, conquista por segunda vez el 'major'
londinense, en lo que es también su
octavo
Grand Slam. En este ranking alcanza a leyendas como Jimmy
Connors, Andre Agassi e Ivan Lendl... pero él aún tiene cuerda para
rato.
EN DIRECTOAsí
vivimos la final entre Rafa Nadal y Tomas Berdych.
Hay pocos tenistas que, después de pasar lo que él ha pasado, vuelvan
a resurgir cual Ave Fénix de sus cenizas. Hay pocos jugadores que, tras
doblegar con autoridad al ídolo local, salgan de la Pista Central
ovacionado por el público británico. No hay ningún tenista español que
pueda decir que ha ganado dos Wimbledon (en la disciplina individual)
más que Rafa Nadal. El balear cumplió los pronósticos y venció en la
final al checo Tomas Berdych por un marcador global de 6-3, 7-5 y 6-4
tras dos horas y doce minutos de juego. Hay pocos deportistas que,
teniendo el currículo que él tiene a sus 24 años, se siga emocionando
con cada triunfo.
Nadal llegaba a la final con el cartel de 'favorito', presión con la
que el español está acostumbrado a vivir torneo tras torneo. Berdych,
por su parte, jugaba su primera final de Grand Slam, si bien llegaba a
la cita con la vitola de 'matagigates' tras doblegar a Roger Federer y
Novak Djokovic en las rondas anteriores. Desde el comienzo del partido,
cada uno optó por enseñar sus cartas, parejas en algunos momentos. Un
gran servicio (el de Berdych plano y potente, el de Nadal con efecto y
angulado) y dominio con sus derechas. Los primeros juegos del partido se
resolvieron sin dificultad a favor del jugador al saque, pero llegando
el momento clave del primer set se rompió este equilibrio. El séptimo
juego resultaría un punto de inflexión después de que Rafa, restando muy
bien a los pies del checo, tomara la iniciativa con el primer break del
partido. Después, juego en blanco y un nuevo break para resolver la
primera manga tras poco más de media hora de juego.
Berdych pagó cara su inexperiencia A pesar del
varapalo recibido en el primer acto, Berdych no le perdió la cara al
partido en ningún momento. No llegó a jugar a su mejor nivel y eso lo
acusó porque enfrente tenía a uno de los mejores jugadores de la
historia. El checo, que saldrá mañana lunes en el octavo puesto del
ranking mundial (la mejor clasificación en su carrera), tuvo sus
opciones en el inicio del segundo y tercer set, pero no llegó a romper
nunca el saque de Rafa. Berdych puso contra las cuerdas a Nadal en el
juego inicial del segundo acto. El balear estuvo excesivamente fallón
con el saque, con el que cometió hasta dos dobles faltas, y el checo muy
bien con su derecha, con el que movió de lado a lado a su rival. Nadal
tuvo que correr, sudar y jugársela para salvar las tres bolas de break
que 'regaló' a su rival. Solventó el momento de apuro y a partir de
entonces se volvió a entrar en la dinámica de juegos resueltos de manera
cómoda al servicio. Juegos en blanco, juegos a '15'... Todo indicaba
que el set tendría que resolverse en la muerte súbita, pero Rafa supo
aguantar, esperar el momento y apretar el acelerador en el instante
preciso. Fue en el duodécimo juego cuando una nueva ruptura del balear
le permitió apuntarse el segundo acto y enfilar el camino hacia la
victoria.

Nadal, muerde un trofeo más.
FOTO: AFP
A Nadal sólo le han remontado un partido que fuera dominando por 2
sets a 0. Fue Federer en la final de Miami de 2005. Eran otros tiempos.
Con la flor marchitada, todo era esperar que los pétales cayeran por su
propio peso. De nuevo Berdych tuvo opciones al resto, esta vez en el
tercer juego, en el que desperdició una bola de break. El juego perdió
ritmo, el juego intensidad, pero todo el mundo sabía que los últimos
juegos del set volverían a ser claves. Sin un asiento libre en las
gradas de 'La Catedral' la mayoría de las ovaciones fueron para los
'passings' de Nadal. Berdych, con más corazón que cabeza, enfilaba
camino de la cinta en cuanto tenía opción con la intención de meter
presión a Rafa, pero el español está curtido, a pesar de sus 24 años, en
mil batallas de este calibre. Supo de nuevo aguardar el momento de
hincar el diente. Fue en el décimo juego cuando a Berdych le tembló el
pulso, falló un par de derechas a media pista y dictó su propia
sentencia. Cuando Nadal vio que el drive de Berdych se iba más allá de
la línea de fondo, se dejó caer sobre el maltrecho verde de la Central, a
sabiendas de que el título estaba en sus manos. Se giró hacia su palco,
donde vio emocionada a su novia Xisca, aplaudiendo a sus padres y su
tío, celebrando a sus agentes y asesores, ... de nuevo era protagonista
de la felicidad de los demás.
Con esta victoria, Nadal acumula 14 victorias consecutivas sobre el
verde londinense, donde ha ganado 26 de los últimos 28 partidos que ha
disputado. Tras perder las finales de 2006 y 2007 ante el 'todopoderoso'
Roger Federer, Rafa logró su primer Wimbledon en 2008, doblegando al
suizo en una de las mejores finales de la historia. El año pasado no
pudo defender su título porque una tendinitis en sus rodillas le obligó a
ausentarse del torneo. Hoy, dos años después, vuelve a reconquistar
Londres y a escribir un capítulo más de su propia leyenda.
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