Miedo....NO.
Optimismo....TODO EL DEL MUNDO.
Los nervios hay que dejarlos para la final y entonces es cuando se pasa más que miedo diría yo incertidumbre y un subidón de adrenalina que sólo conocemos los que hemos llegado a jugar alguna final...ganarla ya es entrar en un estado de apoteósis difícil de explicar...hay que vivirlo.